Esta guía cubre el uso del capuchón ancla para varilla de fibra de vidrio: marcado de la pauta de fijación, colocación del capuchón en la varilla, posicionamiento sobre el punto, hincado hasta dejar el capuchón a ras y verificación de la fijación. Siga estos pasos para sujetar la geocelda de forma temporal sobre el terreno mientras la extiende y la rellena, repartiendo la presión del anclaje sin punzonar el material.
El capuchón ancla es una pieza plástica con forma de cono invertido o disco con perforación central. Se inserta sobre el extremo de la varilla de fibra de vidrio y queda atrapado entre ese extremo y la geocelda, repartiendo la presión del anclaje sobre una superficie amplia para que la varilla no punzone ni desgarre la celda.
| Especificación | Capuchón estándar |
|---|---|
| SKU | 765770 |
| Material | Polipropileno con estabilización UV |
| Color | Negro |
| Caja | 1000 capuchones |
| Aplicación | Fijación temporal de geocelda |
El capuchón se monta junto con la varilla de fibra de vidrio. Lo más seguro es pasar la varilla por el capuchón antes de hincarla, de modo que el capuchón quede bien situado contra la geocelda.
Sobre la geocelda extendida, marque los puntos donde irán las varillas según la pauta de su proyecto, centrados en una celda. La pauta típica es de 1 fijación por m² en zonas planas y de 2-4 por m² en pendientes pronunciadas; las pendientes superiores a 1V:2H piden una pauta aún más densa.
Tome una varilla de fibra de vidrio y un capuchón. Pase la varilla por el orificio del capuchón hasta que el extremo quede dentro del cono o disco. Asegúrese de la orientación correcta: el lado plano hacia la geocelda, el lado cónico hacia arriba.
Sitúe la varilla con el capuchón en el punto marcado, con la punta tocando la geocelda. En superficie plana, perpendicular al terreno; en pendiente, inclínela hacia el monte (no hacia el valle) para que el peso del relleno la trabe.
Hinque la varilla con un mazo hasta que el capuchón quede a ras de la geocelda, presionándola ligeramente contra el suelo sin aplastarla. Para no romper el capuchón ni astillar la fibra de vidrio, dé golpes cortos y controlados; si lo prefiere, hinque primero la varilla casi del todo y coloque el capuchón para el último tramo.
Tire suavemente de la geocelda junto a la varilla. Si se levanta, la varilla está poco hincada o el capuchón no presiona lo suficiente: dé un golpe más o reubique. Si la celda queda firme contra el terreno, la fijación es correcta. Repita en cada punto marcado.
Para una obra grande, prepare lotes en bandejas: varillas con su capuchón ya colocado, listas para hincar. Multiplica la velocidad de la cuadrilla. Pruebe con dos personas: una reparte las varillas premontadas y la otra las hinca.
No hinque la varilla golpeando directamente sobre el capuchón con un martillo metálico: el capuchón se rompe y se hunde por debajo de la geocelda, anulando su función. Use un mazo, o interponga un taco de madera. Si rompe muchos capuchones, baje a un mazo de menor masa o hinque primero la varilla y coloque el capuchón para el remate final.
El capuchón es un elemento de un sistema de fijación. Estos son sus socios habituales:
La varilla de fibra de vidrio es la pieza que se hinca en el terreno y sujeta la geocelda; el capuchón reparte su presión sobre la celda. La geocelda de polietileno es el material que esta combinación fija de forma temporal, y el conector para geocelda une los paneles entre sí para mantener la continuidad del sistema.
El capuchón es un elemento sencillo de conservar:
Está dimensionado para la varilla de fibra de vidrio Dodom de 12 mm (0.47 in) de diámetro y 50 cm de largo. Funciona con varillas de diámetro y extremo similares, pero verifique en una prueba que el extremo queda bien retenido y que el orificio del capuchón no es excesivamente grande respecto al cuerpo de la varilla; una holgura grande deja moverse a la geocelda.
El capuchón estándar es negro. En geocelda con relleno de gravilla, tierra u hormigón queda oculto bajo el relleno una vez terminada la obra; durante la instalación es visible, lo que ayuda a controlar los puntos de anclaje antes de rellenar.
Si rompe más del 5 % de los capuchones hay un problema sistemático: mazo demasiado pesado, golpe lateral en lugar de perpendicular o suelo muy duro que rebota la varilla. Use un mazo de menor masa, golpee perpendicular y, si el suelo es muy duro, preperfore con un punzón antes de hincar la varilla con su capuchón.