Esta guía cubre la fijación temporal de geoceldas con varilla de fibra de vidrio: definición de la pauta de fijación, marcado de los puntos, posicionamiento de la varilla, hincado con mazo y colocación del capuchón ancla. Siga estos pasos para sostener la geocelda en su sitio mientras la extiende y la rellena, sin que el panel se desplace antes de que el árido confine las celdas.
La varilla de fibra de vidrio es una barra recta de 12 mm (0.47 in) de diámetro y 50 cm (20 in) de largo, ligera y resistente a la corrosión, que se hinca verticalmente a través de los orificios de la geocelda para sujetarla al terreno de forma temporal. Trabaja junto con el capuchón ancla, que se inserta en su extremo y reparte la presión sobre la celda.
| Especificación | Varilla de fibra de vidrio |
|---|---|
| SKU | 823765 |
| Diámetro | 12 mm (0.47 in) |
| Longitud | 50 cm (20 in) |
| Material | Fibra de vidrio |
| Paquete | 50 varillas |
| Aplicación | Fijación temporal de geocelda |
Una varilla mal hincada no sujeta nada. Lo importante es una pauta de fijación adecuada, la profundidad real de hincado y el capuchón ancla para repartir la carga sobre la geocelda.
La pauta depende de la pendiente. En zonas planas suele bastar 1 punto por m²; en pendiente moderada (1V:3H), 2 por m²; en pendiente fuerte (1V:2H), 3-4 por m², con refuerzo de bordes a doble densidad. Coloque siempre varillas extra a lo largo del borde superior de la geocelda y en cada unión entre paneles.
Sobre la geocelda extendida, marque cada punto de fijación centrado en una celda, con tiza de obra o pintura biodegradable. En paralelo, prepare lotes de varillas con el capuchón ancla ya colocado en el extremo superior; esa preparación previa acelera mucho el hincado.
Introduzca la varilla por el centro de una celda de la geocelda. En zona plana, colóquela perpendicular al terreno; en pendiente, inclínela 15-20° hacia el monte (no hacia el valle), de modo que el peso del relleno la trabe en lugar de extraerla. La punta atraviesa la celda y se apoya en el suelo.
Con un mazo de 1-2 kg (2-4 lb) golpee el extremo de la varilla con golpes cortos y verticales hasta hincar 40-45 cm. La fibra de vidrio resiste el hincado, pero se astilla si se golpea con violencia: dé golpes controlados y deje el capuchón a ras de la geocelda, presionándola contra el suelo. En suelos compactos conviene preperforar con un punzón antes de hincar.
Tras cada varilla, tire suavemente de la geocelda cerca del punto. Si se levanta, la varilla está floja: dé un golpe más o muévala a suelo más firme. En suelos muy blandos (limo saturado, terreno reciente sin compactar) aumente la densidad de puntos en lugar de forzar una sola varilla.
En obra grande con muchas fijaciones, organice cuadrillas de tres personas: uno reparte las varillas premontadas con capuchón, otro las posiciona y un tercero hinca con mazo. Esa cadena permite avanzar muy rápido; una sola persona haciendo todo rinde mucho menos por hora.
No golpee la varilla con violencia ni la trate como anclaje permanente de cargas: la varilla de fibra de vidrio está pensada para sujetar la geocelda de forma temporal durante el extendido y el llenado. Si lo que necesita es fijar malla antihierba en jardín ornamental, use la grapa de jardín, más pequeña y discreta; confundir los productos deja el jardín lleno de cabezas de varilla visibles.
La varilla rara vez trabaja sola. Forma sistema con la pieza que reparte su fuerza sobre la geocelda y con la propia geocelda que sujeta.
El capuchón ancla es la pieza obligatoria que se coloca en el extremo de la varilla y reparte la presión sobre la geocelda sin punzonarla. La geocelda de polietileno es el material que la varilla sujeta de forma temporal, y el conector para geocelda une los paneles entre sí para mantener la continuidad del sistema.
La fibra de vidrio no se oxida, así que la varilla no necesita cuidados frente a la corrosión. La atención está en el almacenamiento, la manipulación y, por su uso temporal, la recuperación:
Para anclar geosintéticos a veces se usan varillas metálicas, pero esta varilla de fibra de vidrio está diseñada específicamente para la fijación temporal de geoceldas y ya tiene la resistencia adecuada para esa función. Al ser mucho más ligera que el acero, es más eficiente de transportar y de manejar en obra, no se oxida ni mancha el terreno y no conduce electricidad; por eso es la opción habitual para sostener la geocelda mientras se extiende y se rellena.
En suelos típicos de obra (limo arcilloso, arena densa, suelo vegetal compactado), 50 cm da agarre suficiente para sostener la geocelda durante el extendido y el llenado. En suelos muy blandos, aumente la densidad de puntos en lugar de buscar más longitud. En suelo rocoso donde la varilla rebota, preperfore con punzón o taladro de obra antes de hincar.
Sí. Como la fijación es temporal, la varilla se extrae tirando en vertical con cuidado (ayúdese de un alicate si está bloqueada) y se reutiliza en el siguiente tramo siempre que el extremo no haya quedado astillado. La fibra de vidrio no se oxida, así que no se degrada entre usos.
No insista golpeando con fuerza: la fibra de vidrio se astilla si encuentra piedra. Extraiga, muévase 5-10 cm y vuelva a intentar. Si toda la zona es rocosa, preperfore con punzón o taladro de obra antes de hincar, o reconsidere el sistema de anclaje para esa zona.